
San Lorenzo dominó el encuentro del primer al último minuto, ante un adversario de nivel menos que discreto, que sólo se acordó de atacar cuando ya estaba tres goles abajo en la cuenta y tampoco supo encontrar un tanto que le permitiera aumentar su ilusión para la revancha.
El ganador de esta serie se encontrará en los cuartos de final con el vencedor del duelo entre el uruguayo River Plate y el brasileño Vitoria, con ventaja parcial de los orientales, que ganaron 4-1 en la ida.
Con una propuesta altamente ofensiva, el ‘Ciclón’ salió a llevarse por delante a Cienciano, y desbordó en forma constante a un Cienciano que nunca terminó de acomodarse al partido.

Romeo, recientemente recuperado tras una serie de lesiones, tuvo una noche de ensueño con dos goles, en los que fue asistido en ambas ocasiones por el juvenil Rovira, casi un desconocido incluso para los fanáticos del ‘Ciclón’, ya que apenas si tenía un puñado de minutos en primera división.
Ante la salida de Bergessio, transferido al fútbol francés, y la ausencia por suspensión de Menseguez, el DT Diego Simeone se vio obligado a cambiar la parte ofensiva, y el resultado le dio, por lo menos ante Cienciano, enormes dividendos.
Apenas iban once minutos cuando el equipo incaico se distrajo en un saque lateral sobre la derecha de su defensa, Rovira desbordó sin problemas y envió un centro preciso para que Romeo sólo tuviera que empujar el balón a la red.

Con la tranquilidad que le dio el tanto de apertura, San Lorenzo se afirmó como dominador y presionó aún más sobre un Cienciano falto de reacción.
De otra distracción del fondo visitante llegó el segundo gol del equipo azulgrana, con un tiro libre que se ejecutó velozmente, otra vez en la derecha de la defensa de Cienciano, y que derivó en un centro de Sebastián González que Rovira, sin marcas a su alrededor, cabeceó con comodidad para vulnerar a Vegas.
Las diferencias, que ya eran amplias en el desarrollo, se ajustaron más al resultado con el tercer tanto, en el comienzo de la segunda parte, con un contraataque liderado por Rovira, que asistió de la mejor manera a Romeo, que a su vez definió con un precioso sombrero por encima del arquero peruano.
Recién a partir de entonces San Lorenzo quitó el pie del acelerador y le dio un respiro a Cienciano, que con mucha tibieza buscó un descuento que nunca llegó, y que lo deja con muchas obligaciones en el desquite, a la vez que el local cuidó con solvencia una diferencia cómoda, que lo deja con un pie y medio en los cuartos de final.






