El duelo más esperado de la primera fase, el que aglutinó más renombre en el terreno de juego, realzó el equilibrio entre dos candidatas, Brasil y Portugal, abocadas al empate para sellar su presencia en octavos de final sin necesidad de contemplar el otro duelo del grupo.
Brasil vs Portugal
Ninguno salió reforzado del envite. Pasional en el arranque e intenso en el primer tramo, que decayó paulatinamente hasta ser presa del esfuerzo y del conformismo que advierte el resultado. Sin goles. A expensas ahora del azar para conocer adversario. España, por ejemplo, si es capaz de salir airosa de su propio trance esta noche.
Y eso que el arranque prometía. Quiso imponer su autoridad desde el principio el conjunto brasileño. A pesar de tener amarrada la clasificación, no hubo relax para el cuadro de Dunga, que sorprendió en su configuración inicial con la exclusión de Robinho del ataque titular.
Fue la única precaución adoptada por el técnico sudamericano. El único gesto al futuro que evidenció, al margen de las alteraciones forzadas por tarjeta o lesión. Ese fue el caso de Kaká, que cumplió con su partido de suspensión y su lugar correspondió a Julio Baptista, o el de Elano, que con un golpe en el tobillo derecho no jugó. Dani Alves figuró en su sitio.








