Se veía venir desde el verano, cuando aún no había empezado a correr el balón, que la Liga española era cosa de dos. El tiempo lo ha venido confirmando semana a semana en un pulso apasionante, como no se recuerda en años, y en especial desde que el Madrid logró igualar el ritmo del vigente campeón y ponerse en la cabeza de la tabla en la jornada 25.
El clásico del Bernabéu del próximo sábado (22:00h) confirma que la supremacía del fútbol español y, posiblemente, el rumbo de la Liga más igualada de los últimos años se dirimirá en apenas noventa minutos, los que enfrentan a Real Madrid y Barcelona, empatados a casi todo en la tabla. Hasta ahora, porque el fútbol dictará sentencia.
Se da la circunstancia de que el Madrid había perdido el liderato precisamente ante el Barça, en la jornada 12, en el clásico que se jugó en el Camp Nou, y que ganaron los azulgranas con un solitario gol de Ibrahimovic. Ahora de nuevo el partido entre los ‘grandes’ marcará un antes y un después, aunque sólo sea porque casi nadie cuenta con un empate.









