
La Liga de Quito se proclamó campeón de la Copa Sudamericana, gracias a la holgada ventaja de cuatro goles de la ida, que le permitió perder 3-0 ante el Fluminense brasileño, en el Maracaná, que se quedó a un gol de la remontada.
La expulsión de Ulises De la Cruz en el temprano minuto 17 dificultó sobremanera la tarea de los ecuatorianos, que se vieron obligados a olvidar el ataque y a encerrarse en su área todo el partido.






