El Liverpool fue incapaz de sacar adelante su visita a Birmingham (1-1) y de acelerar su paso hacia la cuarta plaza de la Liga de Inglaterra, que da acceso a la Liga de Campeones del próximo año y que ahora está en poder del Manchester City.
El conjunto de Rafael Benítez, que reparte sus objetivos entre la Liga Europa, opción única de terminar el curso con algún título, y su inclusión entre el cuarteto cabecero de la Premier, fue incapaz de conservar la ventaja que le dio el tanto de Steven Gerrard dos minutos después del intermedio.
Liam Ridgewell estableció el empate en el minuto 56 y, sorprendentemente y sin aparente molestia física alguna, Benítez decidió, pocos minutos después, quitar del terreno de juego a Fernando Torres y sacar al césped al francés David N”Gog.








