El Barça-Arsenal de la eliminatoria de octavos va a ser un partido bien diferente al visto en la ida, en la que el Arsenal cosechó una ventaja de 2-1, aunque solo sea porque ambos entrenadores, Pep Guardiola y Arsene Wenger, no van a poder contar con sus equipos de gala debido a las lesiones y las sanciones. En el que es calificado sin duda como “el partido de la temporada” desde ambos bandos va a estar condicionado por las bajas y por las decisiones que los estrategas decidan desde el banquillo.
Desde el centro médico Dexeus, donde Pep Guardiola ha estado ingresado las últimas cinco noches para tratarse de una hernia discal, habrá dado vueltas a la solución que deberá adoptar para recomponer el centro de su defensa, debido a la baja de sus dos centrales titulares, Carles Puyol, que ha recaído de su lesión en la rodilla derecha, y Gerard Piqué, sancionado en el partido de ida.
No obstante, el técnico blaugrana ha recibido el alta este mediodía , por lo que tiene previsto participar en la rueda de prensa y el entrenamiento del equipo esta tarde, deberá decidir una solución alternativa en el centro de la defensa, que podría pasar por la elección de Abidal y Milito, aunque no se descarta que el puesto del central argentino fuera para Sergio Busquets, que esta temporada ya se ha desenvuelto en esa posición.








