
“Me gustaría haberme quedado en el Manchester United toda mi carrera y no haberme ido nunca a ningún otro equipo, pero no estaba destinado a ser así”, dijo en una entrevista a la BBC Sportsweek.
Del Real Madrid marchó en 2007 a Los Ángeles Galaxy, equipo estadounidense en el que ha militado las dos últimas temporadas, con dos períodos de cesión consecutivos en el Milan, con vistas a ganarse una plaza para disputar el Mundial con la selección inglesa, que disputaría con 35 años.

“Me fui al Real Madrid y en el último año tuvimos varios éxitos y disfruté aquel momento, pero me gustaría haberme quedado en el Manchester United”, explicó. Ahora, comentó sentir “envidia” de jugadores como “Ryan Giggs, Paul Scholes o Gary Neville”, con quienes compartió vestuario y que concluirán su carrera en el equipo de los diablos rojos. “Estoy seguro de que ellos intentarán darme patadas si pueden, porque estuvimos juntos durante muchos años”, ironizó.
“Fuera del campo nos convertimos en mejores amigos y por eso tuvimos tanto éxito en un club como el Manchester United. Eso es patrimonio del Manchester y este club es tan especial por la gente que lo forma y por los jugadores”, aseveró.







